La psicología del deporte surge como un área aplicada de la psicología, y forma parte de las ciencias de la actividad física y el deporte, cuyo objetivo es conseguir un desarrollo integral y un rendimiento óptimo del deportista. El psicólogo deportivo, podrá desarrollar su trabajo e insertarse en diferentes contextos deportivos, como son; deporte amateur, escolar, universitario, deporte de iniciación o alto rendimiento. Dentro de estos contextos podrá trabajar individual o colectivamente, según las necesidades del deportista, su entorno y el deporte que practica.
Desde la psicología, el trabajo irá orientado hacia los deportistas, sus familias, entrenadores, dirigentes, y/o cualquier otro especialista involucrado en el proceso de formación y desarrollo del deportista y su rendimiento.
El trabajo del psicólogo del deporte se enmarcará dentro del entrenamiento integral del deportista, y abordará las variables psicológicas relacionadas con el rendimiento deportivo. Es altamente probable que un entrenamiento integral, permita al deportista junto con su equipo de trabajo conseguir desarrollarse al máximo potencial, y un rendimiento óptimo.
Dentro del entrenamiento integral del deportista y su equipo de trabajo, el entrenamiento mental se hace cada vez más importante, pudiendo marcar la diferencia en el rendimiento que tenga el deportista en los entrenamientos, la competencia, y en situaciones de entrenamiento invisible (hábitos de vida). Seguramente, el desarrollo de este deportista podrá ser a su vez más armónico, y permitirle desarrollar una carrera más prolongada y placentera, con mejores resultados.
Por ejemplo, un deportista o equipo técnico entrenado psicológicamente, podrá tener mayores y mejores habilidades para enfrentar la presión, controlar la ansiedad, lidiar con las emociones, plantearse objetivos, comunicarse efectivamente, etc.